El clásico

Y ahora ¿que?
Se fue Víctor Barrientos. Pero la pesadilla continua. The Strongest dió verguenza en el último clásico. Desorientados, egoistas, sin alma ni amor por esta camiseta, los jugadores mostraron su peor versión. Se burlaron de los que pagaron una entrada, estafaron la ilusión de la hinchada atigrada que como se sabe en las buenas y en las malas siempre sigue al Tigre. Pero todo tiene un límite.
Barrientos denunció con nombres y apellidos los actos de indisiplina de varios jugadores stronguistas, ahora es de esperar que los dirigentes tomen algún tipo de medidas para que esto jamás se repita. Honestamente da envidia que nuestro clásico rival tenga un rendimiento y un comportamiento digno de aplaudir.
Este rival sale al exterior y empata y en algunas ocosiones gana, pero eso no es lo más importante, lo admirable es el espiritu y el estado de ánimo conque salen a las canchas rivales. Interiormente saben lo que quieren y lo demuestran con, profesionalismo, con orgullo, con algunas ráfagas de buen fútbol y un una enorme dosis de coraje y garra.
Esa garra que el Tigre hace mucho perdió. Ese orgullo que el equipo de Achumani canjeo por intereses personales, ese profesionalismo que se perdió entre botelleas de cerveza y noches sin descansar. Pésimo. Para un club que ingresa a su primer Siglo. Mediocre si aún desea ser considerado en el exterior como uno de los cuadros más representativos. Peligroso si aún se desea mantener el respeto entre los equipos bolivianos. Triste porque nuestro rival de siempre sigue tomando distancia en juego, comportamiento y proyección de futuro.
Y ahora ¿qué?. Qué le queda el Tigre por jugar. Honestamente un milagro permitirá pasar a segunda rueda en la Libertadores y si se logra sólo servirá para alargar la agonía. The Strongest está herido de muerte y sus gérmenes están en el seno de su corazón. Queda el campeonato local, pero... servirá para tapar tanto desconsuelo. Ahora es el turno de los dirigentes y de la capacidad política que tengan para mejorar esta situación. Y para que más adelante no nos preguntemos y ahora ¿qué?.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home